NUESTRO MARCO DE TRABAJO

LA SEQUÍA EN CENTROAMÉRICA

La dimensión del problema de vulnerabilidad de América Latina ante desastres y los efectos negativos del cambio climático es significativa. Según diversos estudios recientes, se ha identificado una enorme vulnerabilidad frente a múltiples amenazas naturales, incluidas las de origen climático. Específicamente, se intenta contribuir a identificar los principales problemas asociados a la gestión de riesgos de desastres y adaptación al cambio climático que afectan el desarrollo económico y social, el estado del marco institucional y legal para abordar dichos problemas, los nichos y oportunidades de acción.

La frecuencia de tormentas mayores y huracanes en Centroamérica ha crecido en comparación con las dos décadas anteriores. Las temperaturas extremas, las sequías y los incendios forestales también han crecido desde los años 90. Toda la región de Centroamérica está cruzada por un corredor seco muy vulnerable, principalmente en la vertiente del Pacífico. A partir de los años 70, los eventos extremos se han concentrado en Guatemala, Honduras, Nicaragua, la costa Pacífico de Costa Rica y la costa Atlántico de Panamá, El Salvador. Los efectos de las sequías empeoran por la degradación ambiental, la cual tiene efectos locales sobre el clima. Con el cambio climático global, las sequías podrían incrementar en su recurrencia y sequedad. Las sequías asociadas a El Niño suelen causar daños y pérdidas considerables en toda la región. Las hambrunas en Guatemala han aumentado en la última década, no sólo en el arco seco, sino en otros municipios. Esto se debe a que las familias viven en pobreza extrema y dependen de la agricultura, a cual resulta afectada por repetidas sequías e inundaciones que modifican el terreno agrícola temporal o definitivamente, y provocan la pérdida de las cosechas de maíz y frijol.